sábado, 28 de septiembre de 2013

ANA PATRICIA COLLAZOS de Guagua y Yuma.


ELEGIA





Su palabra cifrada en la inmediatez vibrante del suceso actual, como voz de trovador de pueblo.
Su lamento llora al cedro, al nogal de su ardentía, a la draga que mutila el río y pierde su canto mas allá de la oscuridad del universo.

Ella dice de su verso:

En la poesía encontré la convergencia perfecta para animar mi espíritu y recorrer el gozo creativo: desde la palabra escrita del periodismo, pasando por la palabra hablada en mis días de radio cultural, hasta llegar a la palabra cantada en mis noches de tango. De este modo, la poesía ha sido el hilo conductor de mis facetas profesionales y personales. La poesía me ha hecho mejor ser humano, madre, amante, docente y vecina. Los escenarios, las luces, los premios, las tristezas, los desazones, los aplausos, son solo destellos. La raíz profunda de mis días y mis noches en esa eterna compañera que llega antes que la sombra al encuentro con el espejo: la poesía.
Soy poeta para salvar mi canto del silencio.


http://www.youtube.com/watch?v=C9920zG6hDo&feature=youtu.be



viernes, 27 de septiembre de 2013

FERNANDO SOTO APARICIO. ALBA ETERNA.


ALBA DE OTOÑO






Se trata de su último poemario, hermoso libro publicado por Argüezo y Garzón en 2.008 en el cual fluye su voz  con la naturalidad y sencillez del músico de pueblo, cantando en sonetos clásicos, siempre a la mujer, a la vida que se impone a la muerte con la pasión, a la inocencia de sentir sin rubor las primarias y profundas sensaciones del amante eterno, inquebrantable por el tiempo , prendado de los árboles y frutos de su tierra, con la ilusión de la paz en el joven corazón que se niega a envejecer el amor, iluminado siempre por la figura femenina que le permite tener todos los años de la tierra, sin que la muerte lo aterre porque la derrota a diario con su orgasmo que resplandece como el agua en el cuerpo de la fémina, pero seguro de la pequeñez humana que nos obliga a disfrutar la vida. Esa ilusa paz que es Dios para el poeta, pero que se trata de una casa iluminada donde los niños juegan a la vida. Hasta la nostalgia por Tunja, o la soledad imprimen su sello iluminado en la palabra.

Su biografía virtual, vuela para todos en sus sesenta libros. Sus ochenta años.

"Poeta, cuentista, dramaturgo, novelista, guionista de cine y libretista para televisión. Nació en Socha, Boyaca el 11 de octubre de 1933. A los nueve años prefería visitar la biblioteca de su padre que los juegos habituales de los niños de su edad, y olvidando sus obligaciones escolares, leía a Paul Feval, Miguel Zevaco, Alejandro Dumas y Julio Verne. A esta edad lee Los Miserables, de Víctor Hugo, uno de los libros que más asombro le ha causado. Además lee Los hijos del pueblo, de Eugenio Sue y a Stendhal, Gustavo Flaubert y Honoré de Balzac, miembros de la corriente del naturalismo francés. Recuerda haber leído un cuento infantil en el que el personaje subía una montaña, superando varios peligros con la obligación de no mirar a los lados por temor a quedar convertido en piedra. De adulto, Soto Aparicio, ha buscado este cuento y a su autor infructuosamente y ha llegado a pensar que tal vez él lo inventó. A los diez años intentó escribir sus primeras novelas: La aurora del amor y El gran viaje, las cuales nunca terminaría. Así transcurrió su niñez hasta la publicación de su primer escrito, Himno a la patria, en el suplemento literario de El Siglo, en agosto de 1950. Desde esta obra se manifestó el interés de Fernando Soto por el hombre afectado por la racionalidad capitalista, el aislamiento del individuo y el utilitarismo. Trabajó durante catorce años en la televisión. Su propósito fue educar al pueblo con miras a su realización personal y colectiva, y utilizando un lenguaje propio del medio de la televisión. Para él, el escritor debe pasar de la reflexión abstracta y simbólica al trabajo social real. Es así como en la serie Revivamos nuestra historia, con motivo del cuarto centenario de la muerte de San Pedro Claver, escribió un libreto original titulado Esclavo de esclavos. Para la misma serie escribió el libretoLos comuneros. La mejor obra literaria conocida de Soto es La rebelión de las ratas (1960-1961), en la que plasma la angustia de los mineros, explotados por las grandes empresas extranjeras que sacan buen provecho de su esfuerzo. La narración describe cómo se le hurta la rebelión y la protesta a los explotados, y cómo el que intenta despertarla muere aplastado por el poder. Con esta novela gana el premio Selecciones Lengua Española, 1962, España. Ha escrito 60 libros con diferentes géneros literarios: novela, cuento, ensayo, etc. Entre sus obras cabe destacar: Los bienaventuradosPremio Nova Navis, España (1969); Viva el ejército, Premio Casa de las Américas, La Habana, Cuba (1970); Después empezará la madrugada; El mundo roto; El espejo sombrío; Viaje a la claridad, Premio Ciudad de Murcia, España (1971); El proceso a un ángel Los viajeros de la eternidad. En 1998 se publican sus dos obras más recientes: Y el hombre creó a Dios y Bendita sea tu pureza".









viernes, 13 de septiembre de 2013

DE ARMAS DE JUEGO. PAG. 225: "Instrucciones para volar".

Instrucciones para volar




Parece que ocurre de manera espontánea, pero no. Tiene que ver con algo dentro de uno.
Es como si dentro del cuerpo de vez en cuando habite un Dios de los niños y debamos creer en él.
Entonces se trata de creer en nosotros.
Un acto de  fe en uno mismo.
Porque sin este requisito, la idea que tenemos de volar se queda en el instante de cerrar los ojos, volverlos a abrir y darnos cuenta que aún no hemos despegado de la tierra.
O mejor, te ocurre el otro día, que en pleno vuelo te abandonas, y te dejas llevar por la tibia brisa de la tarde que te arrastra por encima de las coníferas del colegio, y embelesado del prodigio del vuelo te olvidas de todo, del mundo y de tí. Casi instantáneamente caes como una piedra. Sólo que antes de estrellarte, vuelves a creer y como por arte de magia únicamente besas el césped con el estómago.
Parece que lo que te hace volar está ubicado entre el corazón y el vientre. Es como si allí estuviera la luz amorosa que te permite encender el deseo de volar.
Primero cierras los ojos y te concentras.
Luego comienzas a ascender y finalmente te sostienes en el aire.
Cuando ya logras sostenerte viene el problema de dar dirección.
Indicas la dirección con tu propio deseo y simplemente te vas desplazando como  nube.
Alguna vez obvias los dos primeros pasos y simplemente no te das cuenta en qué momento estás arriba esperando dar la orden de seguir al norte o al sur.
Crees que el primer paso de la concentración tiene que ver con la comunicación, con la lucecita del vientre. Cuando ya se ha dado tal comunicación pierdes el peso y, como una brizna de hoja, te sientes succionado hacia arriba como si tu credibilidad cambiara la física de tu cuerpo por algo parecido al sentimiento grato y la bondad. Es como si las buenas sensaciones y deseos te volvieran otro ser.
Claro, para volar no es necesario estar feliz. Precisamente has volado cuando te has sentido más deprimido y triste como la vez en que ella no quiso bailar contigo en la primera comunión de Molly Luz, que también fue la tuya.
Ocurre después de llorar. Cansado por el llanto, vuelas por encima de la fiesta sin ser visto y pasas una y otra vez por las lomas y la quebrada de cascajos de plata. Sientes el olor de la labranza y hasta bebes de la lluvia transparente que pasa a tu lado. Tú volando puedes estar aquí o allá en segundos. Hasta el tiempo y las distancias cambian de medida.
Lo que más te gusta es descender bruscamente como un kamikaze y de un vuelo en picada resucitar hacia arriba con un júbilo que se parece a la más grande felicidad.
Cuando tú estás volando te parece fácil pero, como decía, lo importante es seguir creyendo para poderse dirigir.
Ir a donde te plazca.
Claro que tú arriba no quieres otra cosa que separarte del suelo. Es como si las cosas de la tierra te fueran molestas. Entonces eres egoísta y ahí es donde se peligra y el olvido de nuestra certeza nos devuelve en picada.
No es necesario mover nada. Ni ubicar las manos delante, ni cubrirte el rostro. Simplemente la brisa la aguantas por los lados de la nariz mirando adelante.
Alguna vez te preguntaste si  debías mover los brazos como las aves pero no; no tienes necesidad. Simplemente crees en tí, en la lucecita de amor encendida en tu vientre, y a volar.
Bueno, te olvidas de uno de los requisitos indispensables para volar.
Sin él nunca has volado:
Es necesario escuchar la música.
Esa música que diluye las cosas y el tiempo.





http://www.youtube.com/watch?v=GHyhWmlHdAA&feature=c4-overview&list=UUYU13W6k5JkmWlz66ZujP5A


domingo, 8 de septiembre de 2013

ARMAS DE JUEGO, EL NOVELLINO.

Otro escritor opina.


Por Heider Rojas.



Un gran número de los mejores cuentos y novelas transcurren en pequeños pueblos, en provincias y caseríos alejados, y no en la agitación, la sofisticación cultural y la polución de las ciudades. No importa el lugar sino la perspectiva y la profundidad de la mirada; hasta dónde logra ésta penetrar la condición humana.

Armas de juego (2013), de Marco Polo, reconstruye la memoria cotidiana en un par de pueblos del Huila, Gigante y Seminario –trasunto de Garzón–, en los años sesentas y setentas del Siglo XX. Acompañamos a un personaje en su crecimiento, hasta los dieciocho o diecinueve años. Vamos de los juegos iniciales y el abandono por parte de su madre, a los seis años, entre la discordia creciente con el padre –camionero él, mujeriego, irresponsable, basto, obtuso: interesante–, hasta los sueños de una vida diferente, lejos del pueblo, y de escribir, y el involucramiento en protestas sociales.
En cierto modo es un retrato de artista cachorro, o de artista adolescente, con sus cargas de búsqueda, sinsentido, goce, crueldad e ingenuidad. Pero más llamativo que eso es la estrategia narrativa, que retoma la forma medieval –italiana, toscana– del novellino: una colección de historias en las que se juntan tonos, momentos, intenciones, para penetrar desde distintos puntos lo narrado.
Son ciento una historias –quizás para entroncar con las Cien Novelas Antiguas del Novellino anónimo de fines del Siglo XIII–, más la introducción. Están organizadas en dos conjuntos de “tacuinis”, que corresponden a los dos pueblos en los que transcurre la novela. Esos conjuntos a su vez se subdividen en capítulos –diecinueve, ¿como los años a los que llega o llegaría el narrador?– de tono antiguo en su titulación. Son historias cortas que, en general, podrían subsistir solas, pero que a la vez se ligan en un todo unitario, a partir de la experiencia vital del narrador, quien ha muerto, y, desde la libertad que le permite la muerte, reconstruye lo vivido. 
Unas historias son más interesantes y logradas que otras, claro. Algunas se quedan en lo anecdótico, también. Incluso –sobre todo en los extremos de la novela– a veces cuesta un poco seguir el curso de la lógica interna, establecer las relaciones, tener completa claridad del mundo que se nos representa. Pero eso forma parte –voluntaria o involuntariamente, como los defectos humanos– de la heterogeneidad de la novela, de su impronta de singularidad, e incluso –consciente o inconscientemente– de la forma del novellino. 
La retoma de estructuras acuñadas en los orígenes de la narrativa occidental, antes que retrotraer para anclar en el pasado la novela de Marco Polo –como ha ocurrido con otros ejemplos de las literaturas huilense y nacional canonizadas– la dota de actualidad, de libertad, de un sentido de cruce de caminos y artificio lúdico. Además, desde una mirada personal, la novela es una eficaz radiografía de un momento histórico, ejecutada con vocación de entretener contando historias. 
Lástima, eso sí –pasada la cubierta–, la incuria de la edición. El texto es como una edificación que requiere una limpieza general a cargo de un editor. Como está, muchos lectores se espantarán. Ojalá se le haga una próxima y pulcra segunda edición. Pues, a pesar de la suciedad de ésta, la novela se sostiene, se mantiene, lo que es una prueba de su fuerza. H R.




ENTRE BLOQUEOS, PIEDRAS Y PALABRA

Mientras el paro Agrario hacía estragos en los habitantes del sur. La violencia de los VANDALOS se derrotó a sí misma. Sometían y encerraban en sus casas y sin provisiones ya, a los honrados habitantes. Los infiltrados lograban con ello, la desaprobación de la mayoría de los sectores. Como ocurrió con los embozados de la USCO. El repudio originó un protesta general contra los mismos, que terminaron quemando LOS PUPITRES NUEVOS de las subsedes del sur. La protesta por  redes sociales sí tuvo recompensa, cuando el gobierno nacional a través de su ministro ordenó la suspensión de la Resolución 970 del Ica.

En tanto en el Parque Santander, la Banda Sinfónica del Huila interpretaba los aires alegres de nuestra identidad campesina.


http://www.youtube.com/watch?v=M438LXUsclg