viernes, 29 de mayo de 2015

JOHN BANVILLE






El Jano de luz y negro en la novela

“El comentario  de libros es un oficio honorable. Introduzco y presento libros. Es algo modesto, maravilloso y creativo”
J.B




Los ingleses, muchísimo mas arrogantes que nuestros tanos del sur, tienen argumentos suficientes para serlo.
Los escritores irlandeses con razón, resumen en la frase de  Anne Enright algo tan natural como cultivar la creación:

En otras ciudades, la gente inteligente sale y hace dinero. En Dublín, la gente inteligente se queda en casa y escribe libros”.

En la pasada Filbo, escuché al mejor de los escritores actuales que nos visitaron: A JOHN BANVILLE.

Aunque el auditorio no agotara el aforo, pero si lo llenara la preferencia de nuestros jóvenes por la propaganda de Planeta, para  Juan Pablo Jaramillo “el yotuber” que firmó 2000 libros,  y que debemos reconocer valiente, por haber salido del closet, o desde la cuna,  a contar por horas su secreto.

BANVILLE, nacido en Wexford, Irlanda en 1945, con su novela el “Mar” fue galardonado con el premio Booker y el Iris Book Award, como mejor novela del año. Recibió luego el prestigioso premio Franz Kafka de Praga, que algunos consideran la antesala al Nobel.

Desconocido para los colombianos del común, ha escrito, El intocable, Eclipse, Imposturas y Los infinitos como John Banville y firmando como Benjamín Black una serie de novelas negras como El lémur, El secreto de Cristine, El otro nombre de Laura, En Busca de April, Qué leer, y Muerte en verano  o La rubia de ojos negros en la que revive a Philip Marlowe, que lo han catapultado al reconocimiento.

Sus últimas novelas, Antigua Luz como Banville y Ordenes sagradas como Benjamín Black, son de las que me encargaré ahora y luego, para la reseña respectiva, trayendo varias frases que logré anotar de su conversatorio, así:

El libro es una de las cosas mas hermosas que nos hemos inventado”
“No es arrogante admitir que uno es artista, como ser plomero, dibujante, cirujano”
 “Yo soy dos escritores”
“El lenguaje es sutil pero puede traicionar. Habla por uno. Uno escribe una carta y dice eso no era lo que quería decir”
“Un libro es una evidencia. Es lo que yo vi”
“El libro de un crimen es un secreto. Nos inventamos la moral, un sistema, el lenguaje, reglas, pero ellas no tienen sitio en el arte”
“ Si a Hitler lo hubieran aceptado en la academia de artes, nos hubiéramos ahorrado la segunda guerra”
“Nadie nace bueno o malo. Pero nacemos sin pecado”
“Yo nací sin traumas. Es una tragedia. Cuando eso ocurre debían cargarnos con traumas. Como no ocurrió he tenido que inventar mis propios traumas”
“Nos inventamos el pasado. Seleccionamos lo que vamos a recordar. El recuerdo no es preciso, lo inventamos”
“Las nociones del futuro son equivocadas”
“El trabajo es más divertido que la diversión”
“Mis mejores lectores no son académicos, son sólo lectores”
“Un día un ciclista se me acercó en su bicicleta, yo pensé que me iba a atacar. Me dijo: Su libro, es un libro del putas. Es lo más maravilloso que nos puede ocurrir a los escritores”
“Llegar al lector común, es lo mejor”
“Son mas reales los personajes de un libro, que las personas que viven con uno”

Con la introducción de su profundidad en éstas frases, incursioné en ORDENES SAGRADAS escrito por Benjamin Black y traigo ésta corta reseña:

Es una nueva forma de la novela negra. Un médico legista se encarga de encontrar y develar el misterio en una investigación donde el inspector casi no interviene.
Muy sui géneris su estilo al efectuar una investigación. Leyendo lo que le dice el cadáver. Escuchando lo que diga su hija. Extraño y personal. ¿Qué abusos sufrió Quirke en su infancia? ¿El asesinado Minor era homosexual?
La novela es diálogo. Importando tanto o más la sicología del forense que la del muerto.
¿Las investigaciones judiciales son así? ¿Sin premura? ¿Lo buscado llega sin buscarlo? Nuestras investigaciones en Colombia eran mas punzantes, apremiantes en mi época. Una relación llevaba a la próxima. El papel impulsaba a un nuevo paso para descartar.
Antes de absolver el meollo, surge de esa vida novelada otra relación homosexual.

Pero no existe frialdad y lejanía de la realidad, al ir ocurriendo el relato. Por el contrario la vida con sus pequeñeces, oscuridades y colores se incrusta en la narración casi en tiempo real. Lo único truculento es  la forma como llega la verdad al forense con sus alucinadas intuiciones.
Pero la vida parece importarnos más con sus falencias y traumas escolares de curas pederastas, haciendo parte del personaje investigado con su propia hija, donde surge como sátira su palabra contra la iglesia.
Paciencia, sapiencia y mucha profundidad humana es la que encuentro en Banville vuelto Benjamín Black. Vuelto Quirke.
No es un mundo aparte. No está en color sepia. Es un mundo real donde ocurren sus novelas negras.

Marco Polo
Altillo de Villanova
Bogotá
8 y 29 de Mayo de 2015. 

viernes, 22 de mayo de 2015

JORGE AMADO.

                                       






Gabriela, clavo, para las mujeres de Amado.




A veces no vemos los tesoros, si no alumbra la guaca.
Releer obras clásicas que nos regalaron como premio por un concurso procura una cálida nostalgia. Este libro con gran traducción puedo recomendarlo, pese a tener tipo de letra muy pequeño. Lo hice de nuevo el año pasado y hasta ahora recuerdo la reseña que de él escribí y que merece ocupar su lugar hoy con la gran difusión que la TV hizo a la obra en cine y en un serial. 




Una historia del agonizante feudalismo en Brasil.
La mujer y su independencia de los años 25 del siglo pasado, al final, frente a la cosificación a que la había hecho víctima los años del descubrimiento y la independencia. La ira y el intenso dolor exclusivo del varón y un pueblo saliendo de la pluma del escritor con la magia de la alegría. Con su ironía inocente, cual si estuviera perdiendo el albor del paraíso.
La historia de una mujer campesina, diosa selvática, nacida para lo natural, para hacer feliz al hombre, para obedecer y cocinar, pero con el concepto virgen de la libertad, concepto del buen salvaje riñendo con las normas y la ética de esa mezcla de estado feudal y capitalismo naciente, la verdadera función de la ley al descubierto, sirviendo para lo que fue creada: El poder, frente a la alegría por vivir.
Un intento histórico-sociológico de pintar la decadencia de una sociedad apenas iniciada ayer, pero perpetuada a punta de fuego y sangre de los desvalidos. Su redención, el progreso  y la nueva civilización que procura ir borrando el abuso anterior y creando un nuevo concepto de la sociedad, imponiendo una nueva justicia, un nuevo concepto de la relación hombre-mujer en nuestra América mestiza.
Muchas mujeres, muchas relaciones y las únicas prosperas y hermosas vienen a ser las prohibidas. Como si estuviera naciendo una teoría feminista en la selva.
Las putas demuestran su poder sobre el varón y estratifican la vida del pueblo.
El amancebamiento es más sincero que la farsa matrimonial.
La infidelidad de la mujer ocurre para castigar a los hombres machistas.
El verdadero amor, será para el inocente, el hombre niño víctima de la compraventa del afecto.
Técnicamente pese a esa tercera persona que hace Dios al escritor ateo y lo aleja muchas veces de la instantaneidad verosímil de lo novelesco y lo acerca a la historia acartonada, cronológica y oficial, el peso de esa “mentira verdadera” que es la supuesta ficción, la mentira de la vida, es recuperada en los instantes del diálogo directo salido de la jungla brasilera, de los detalles de vida, de los nombres que crean con la palabra un mundo de aquel paraíso que no hemos terminado de olvidar.
Con ello el autor nos prueba que no se necesita el panfleto para cantar la diversidad de las clases, ni un partido comunista para hacer política con la poesía del pueblo. Éste, sin partido, sólo en la calidez de sus propias vidas que se desprenden del recuerdo, se imponen a su propio dolor para creer en la esperanza.

Marco Polo
Altillo de Villanova
Abril 11 de 2014.

domingo, 17 de mayo de 2015

TACUINIS DE CINE:


 El valor del espacio y el tiempo de la sonrisa.




Ahí voy una noche cualquiera, a los cinco años, de la mano de mamá.
Hace quince minutos sonó la marcha; que es el pasodoble, El dos negro, con el cual a modo de repique, se le pide a la gente acelerar el paso para llegar a tiempo al cine, o para que vayan tomando la ruta de la cama para otro sueño.










Nosotros vamos al encuentro de esa bella ilusión que descubrirá mi vida.
Es el teatro Real de éste pueblo, con el irreal nombre de Gigante, en el que nos acostumbramos a vivir en su ficción, como si fuera cierto.
Entonces me encuentro por primera vez con la pantalla plateada y ese hombrecillo de gafas y sombrero de paja haciendo piruetas y torpezas para hacerme reír.
Y río con la impunidad infantil de una avalancha.
Ello produce la magia.
Y con los comics de la misma época, me quedo frente a esa pantalla, como una dulce maldición, para el resto de mi vida.




Meses o años después, ya como un verdadero seguidor de HAROLD LLOYD puedo ver EL HOMBRE MOSCA, su cuarto largo metraje, donde escala un edificio para poder alcanzar la seguridad de un empleo y ser querido por la muchacha. Y la Via Láctea donde de lechero cambia a boxeador, como si estuviera viviendo en mi país, donde no se puede trabajar en lo que nos gusta.

De tal suerte que no fue Chaplin mi primer personaje de pantomima y en contra de lo que piensa Saramago, ese hombrecillo me llevo de la mano de mamá, a éste mundo de papel y de luz que seguiría en adelante, como si me indicara cual maestro, que mi salvación y la del mundo no estaban en el drama y las lagrimas, sino en la sincera sonrisa infantil.
Ese pequeño genio de los gags que fueron retomando, Chaplin, Buster Keaton o los hermanos Marx construyó luego todo un imperio del cine mudo hasta llegar a ser miembro de la Academia y su aporte no fue simplemente con sus chistes demoledores, sino con el sacrificio de dos de sus dedos que perdió al pretender encender su puro con la mecha prendida de una bomba de utilería, que al final no lo era, sino tan real que le estalló en la mano como el filosofo real-cómico que se quedará colgado del tiempo, para mí, en esas saetas del reloj.

Suspendido. Para enseñarme el valor del espacio y el tiempo de una sonrisa.

video

Tomado de TACUINIS DE MARCO POLO para LITERATURA Y MISTELA.


sábado, 9 de mayo de 2015

ANTONIO CABALLERO EL NOVELISTA

                                         
El mal es, SIN REMEDIO



                                   https://www.youtube.com/watch?v=jWM7kvQTu3M










Ignacio Escobar Urdaneta  sin creer en el destino, es Rimbaud al cumplir la edad de su desaparecimiento. Rompe con Fina su amante al no querer tener un hijo y con ello desencadena su  propia mascarada o burlesque, que es un poema, con su primer verso como título y el siguiente como el final de la novela mientras va confrontado su realidad.
En el fin del Frente Nacional, Colombia se muestra al mundo por su capital donde no pasa na, es una mala ciuda. Tan provinciana e inercial como los epitalamios inútiles que Ricardito canta a la madre del poeta, pretendiendo alargar el boato inane de un tiempo perdido.
Los hechos se desencadenan propiciados por la pusilánime actitud e inacción del poeta que no se atreve a enfrentar, mucho menos a cambiar el mundo. Solo se deja llevar en ese laissez faire de ser un mantenido de su propia madre y un aprendiz de la vida sin compromiso, lector inmediato de las posiciones políticas comprometidas de sus propios amigos cercanos. Camina por las calles lacrimosas, cree haber matado un hombre y recita poemas como anuncios para soñar por una puta, un vulgar poema igual que sus palabras al amanecer de la resaca.
Sus amigos “mamertos” o comprometidos, ilustradores de consignas, o de la revolución permanente o Mao. Son la búsqueda de la autenticidad de los 70  para un oligarca. “Porque solo en lo concreto se aprende”. En adelante todo tiende a la perdida. Una mujer lo usa como amante, mas escribe un soneto sobre la memoria y el recuerdo. El deseo de una mujer que no se corresponde con el presente. Está mas allá de la realidad,  creada desde la infancia. Una mujer ideal. En casa de su madre es un rebelde, pero burgués dependiente.
Con inteligente hilaridad muestra la farsa filosófica de los grupos de izquierda en especial los maoístas, la jerga estéril de una seudo religión que al final solo exige la fe para su existencia. Al poeta, mas pragmático y real solo le importa el culo de la hermana de su amigo o la masturbación, que el materialismo histórico.
Nos enseña como se escribe un poema con octosílabos rimados para burlarse de sí, de los compañeros, de la ideología, de la irreal y triste Bogoteida, para seguir viendo la poesía como un borracho, trabado o empericado que puede filosofar sobre si Homero o Góngora tachaban o bebían.
El verdadero objeto de un poema es la seducción y nos describe  como pretende seducir a su propia prima. Con el recurrido cantar de los cantares, el vino y las pastas. Las oligarquías y la militancia son burladas al tiempo por la prosa sarcástica  de Antonio Caballero que entre música erótica en sus propias palabras, crea uno de los memorables capítulos de su novela, en la real expresión de un poeta aprendiz de la vida que se burla de sus versos.

El capítulo que mejora el de la seducción, es en el que nos enseña con el tiempo y palabra a palabra a elaborar un poema. Lo interior del poeta queda a la luz con ese trabajo de carpintería con perfección elaborado.
La aparición del coronel de Gabriel Garcia, en la vida de Escobar Urdaneta no es mas que truculencia.
El poeta nos lleva por las calles de la ciudad, critica a su propia clase y escribe poemas por encargo de los izquierdistas, en el cuaderno de cuentas de una sirvienta, a favor de las clases populares siendo en verdad un real desencantado de los años setenta.
Cuando creemos que no va a pasar nada a nuestro personaje, al fin de la corrida, descrita como para fastidiar a Petro, ocurre  el final propiciado por Aureliano Buendía y volvemos al segundo verso:
Toparnos cara a cara con la muerte.

Marco Polo
Altillo de Villanova
Bogota D.C.
24 de Abril-Mayo 9 de 2015