martes, 11 de diciembre de 2012

BUSCANDO A BORGES. Los sesenta en otros Aires.

El pasado 26 de Noviembre, abrumado por tantos años cumplidos, decidí cambiar de aires y festejarme al sur.
Con Lis, viajamos a Buenos Aires con la idea de hacer un tour literario que de ninguna manera conseguimos en la web.
Fueron varios días intentando encontrar el rastro de los escritores clásicos porteños,  Borges, Cortázar y Sábato que junto con Hernández habíamos vuelto a releer.
La ciudad es un pedazo de lo europeo.  Y sus habitantes se obstinan en serlo. De todas maneras su olor no es bueno, sobre todo al sur donde queda el centro y aunque sus calles se ven limpias. Hasta de policías, lo que disipa el peso del país de la guerra, el nuestro.
Se siente la ansiedad de sus gentes por el dólar. La urgencia acelera el calor y la velocidad del caminante. Y en cada amanecer pensamos en la calle que cerrarán los necesitados de protesta, que hasta parecen de los años sesenta, pero sabemos que éstos aprendieron de las madres de Mayo que sólo marchan los jueves a las tres de la tarde. Los vemos urgidos por Freud, como si  hasta ahora estuvieran leyendo el libro de la interpretación de su sueño. Y reciben del gobierno el auxilio del desempleo, y ven a su presidenta escabullirse del "trancón" en helicóptero y en él ir por el pan a la tienda. Y todas sus avenidas y calles tienen nombre, sobre todo de viejos militares. Y la diferencia es grande entre la amabilidad del "provinciano" y la frialdad calculada del porteño. Pero es un país para el turismo. Y como siempre tienen las cosas más grandes del mundo: La avenida 9 de Julio, Maradona, Boca y hasta a Evita la tienen por las nubes.
En cambio sus escritores con placas de tienda, defienden su lugar de origen.
Y entendemos entonces lo que pasa.
Revivieron los descamisados que tienen su horario de protesta y deben encumbrar la nueva Evita. Hay dos CGTs, y los laburantes se quejan de tener 2 millones de mínimo y quisieran recibir su paga en dólares.
Por no encontrar algo de los escritores por los que ya conocimos sus calles, nos surge un deseo de protesta en la Plaza de Mayo y cual abuela despotrico del poder de los vivos sobre los muertos. Y escribo y grabo ésto como si fuera un poema gráfico de regalo por mi cumpleaños.





http://youtu.be/fvgaPVnVrZA                                       

martes, 20 de noviembre de 2012

PARA QUÉ LA JUSTICIA




Cuando asistía a clase de Derecho Internacional, percibí  que éste no existe más, que con el poder de las armas de los poderosos.
Al volver la cabeza a quienes fueron nuestros hermanos del istmo, vimos  I Took Panamá en nuestra debilidad.
Si regresamos por los caminos de la Vorágine y los Arana ejerciendo justicia, entendemos porqué la cola de la amazonía es tan lineal.
Es horroroso ver bombardear a los humildes del Cauca por unos fraticidas "revolucionarios", mientras un vecino nos muestra los dientes.
Un monje vuelto cayo hacia el norte hace incar la rodilla del gobernante que donó esas áridas rocas llenas de petróleo al "patriarca en Otoño" que cura el cáncer con dólares y poder.
Los nuevos esclavistas penetran nuestra manigua de la orinoquía, tras el cóltan que producirá un nuevo Bill Gates y a lo mejor otra frontera.
Las fuerzas "revolucionarias del pueblo" resuelven no atacar mas a los miserables y plantean nueva farsa publicitaria desde una isla que fuera enseña de la revolución, con una pirata de Holanda que asesinó niños en Bogotá.
La Corte Internacional de Injusticias de la Haya contradice el valor de los hombres que roban la tierra al océano,  y cohonesta el despojo del mar a unos débiles colombianos que no tienen armada, portaaviones, misiles, ni bomba H, mucho menos un "ejercito popular" que los defienda, contra el pederasta obtuso de Nicaragua.

Ni siquiera juzgamos a nuestros nacionales.

Una telenovela diaria es la justicia de los colombianos.

Cuando entenderemos que la falta de justicia provoca la pérdida  de la soberanía nacional.

Por fortuna ya murió el capo de Medellín, de lo contrario allí fraguaría la independencia con él, el otro mecías de los sátrapas.

Sin justicia, los pueblos se van a buscarla donde esté.

Nos hicieron creer en una justicia de papel.
Nos enseñaron las cosas al revés:

"Las armas os dieron la independencia. Las leyes os darán la libertad"

Se lee en él único pedazo de pared que no ha tocado la corrupción de gobernantes, políticos y magistrados.

Somos hijos de la patria boba.

martes, 25 de septiembre de 2012

HACE VEINTE AÑOS.

Un conferencista mexicano traía a colación los temas candentes de hace veinte años, que hubiesen podido evitar muchas muertes en nuestro pais.
Por el contrario, nuestros gobiernos miraron a otro lado antes de resolver que los vicios, han sido fuente perpetua de la mercancía, la ganancia y el crecimiento de los Imperios.
Inglaterra lo hizo con el opio, para lo cual sometió a pueblos de oriente hasta que aquellos lograron su definitiva liberación.
Hoy no existe la MARIHUANA como negocio en Colombia, porque USA se apropio de tal mercancía y en muchos de sus estados existen hasta BANCOS de la misma y ésta es LEGAL y producida a domicilio.

Pero pareciera que no existe la memoria para los colombianos.

Estados Unidos desarrolló muchas guerras contra el ALCOHOL y contra EL TABACO.
Hoy no existe de aquellas prohibiciones ni siquiera el recuerdo. Las grandes familias presidenciales de ésta nación incluido el clan Kennedy fueron grandes vendedores de Whisky de contrabando y tabaco y llegaron al poder.
De otro lado siempre estuvo el problema de los ADICTOS, recibiendo tratamiento de delincuentes cuando en verdad el que toma o fuma jamás va a la cárcel.
Y si  miramos las soluciones propuestas, éstas no son más que otros negocios de los grandes fabricantes de tóxicos, o de armas.
La guerra como salida es otro negocio de quienes supuestamente nos ayudan.
Ni que decir de las políticas de NUEVAS LEGISLACIONES que han postrado nuestra justicia y la aspersión del  GLIFOSATO como herbicida, es un potente veneno para el ser humano los vegetales y los animales y el cual siendo prohibido como el DDT en norteamérica pero permitido por nuestros gobiernos, que están en mora de impedir que sigan destruyendo nuestra vida y las fuentes de agua que a la postre va a ser una nueva causa de guerras en el mundo.

Es bueno saber que al menos un alcalde, el de BOGOTA, ha tomado en serio el problema de la adicción y ha planteado una solución para sacarlos de las garras traficantes.

También el presidente parece que ha tomado la determinación de no seguir matando a su pueblo con las políticas de los negociantes de armas, de quimicos y de DROGAS SINTETICAS, que comienzan a masifcar las discotecas de la alta y baja sociedad colombiana.

Estos dos gobernantes tienen todo el apoyo de los colombianos para decirle al mundo que no queremos mas guerra ni poner mas muertes, para que otros sigan acreciendo su fortuna.
Es necesario repensar nuestra justicia. Recuperar una justicia para los desprotegidos, y dar un vuelco total a la imposición negativa de la normatividad penal.
Por eso traigo ahora, de nuevo la conferencia, para que recuperemos en algo nuestra dignidad.


http://youtu.be/qRkTDG0QRoE










lunes, 3 de septiembre de 2012

SAN AGUSTIN un misterio del HUILA.




Es un poema que nace de la voz de agua y cristal etéreo del macizo colombiano, donde nuestros ancestros ejercieron el arte de la escultura mucho antes que lo hicieran los griegos. La muerte y la vida se reflejan en divinidades míticas. Caminando sus prados nos impregna la energía mas antigua del mundo.

viernes, 20 de julio de 2012

COMBRAY EL PUEBLO DE PROUST.



Traigo de nuevo un resumen del primer videoclip que realizara, luego de nuestro viaje por la tierra de Marcel Proust. La magnífica experiencia de rucuperar los paisajes perdidos para nosotros en la novela, porque núnca habíamos estado allí.






viernes, 15 de junio de 2012

FILOMENO HERNANDEZ: MUESTRA PRIVADA.


Hace veinticuatro años publicaba “Cartas de Goma y otras ficciones” y su portada era uno de los cuadros de Filomeno Hernández, huilense de suaza que debió emigrar, no sólo huyendo de las “brujas y su  cacería” en la Jagua, sino a la búsqueda de la explicación de ese hombre metalizado que a veces es mas rígido que la propia máquina.



En casa de Jaime Ruiz su amigo de Bogotá, asistimos a la Muestra Privada de pinturas y esculturas donde lo humano sigue la ondulación rígida de lo metálico y los colores incrédulos quieren brillar al centro de bodegones geométricos.
Sus esculturas toman las suavidades de la piel femenina y los valles secretos de la curva profunda donde la claridad de la textura enternece la visión penetrante y sus árboles oscuros hacen de cima masculina bordada de secretos oscuros y pliegues misteriosos.






lunes, 11 de junio de 2012

VOZ DE CANTO





“Es un escritor que escribe novelas en tercera persona, con las que ya me peleé.”

F. Vallejo sobre García Márquez.



Los que nos acostumbramos a escuchar el llamado a lista con el amigo. Los que competimos con una palabra para el grado de hace treinta y nueve años. Los que luchamos de forma secreta en un poema, echamos de menos su palabra mayor, pausada ya, en los años de colegio. Alguna vez reclamé su vacío en una antología de contemporáneos donde aparecen hasta los nombres del viento y no estaba.
Su necesidad de esconderse como dice, era impuesta por la pérdida de su voz y lo fui entendiendo.
Pérdida que ahora felizmente creo recuperada en parte con el libro “Caspas”, que pinta desde la portada la figura coloreada de un infante.
Entonces asisto al lanzamiento de la serie azul de “Caza de libros” y el amigo tiene para mi el ejemplar, que leo con la seriedad de siempre, con la necesidad de escuchar su voz, recuperada al tiempo y a sus fantasmas. Con antelación pude recriminar su postura derrotista frente a una novela y lo hice de forma tan cáustica que enseguida volví a escuchar otra vez su voz verdadera. Jubilados del pupitre, sigo esperando su palabra allende los cercados académicos, en éstos frágiles días de listados y cuentas: Joaco.

Joaquin Peña Gutierrez: Un caspa no habla por ti.

Siento que la impostación de la voz del narrador es la que “cierra su mano y su garganta”.
La angustia radica en no escuchar su propia voz.
En dejar que la voz propia llegue en voces de ahora, y su infancia se pierda en la oscuridad del temor.
El epílogo del libro  puede ser más poético que muchas de las mismas historias infantiles, donde de forma ficta una escritora salva la vida de un inexistente “caspa”, como si la literatura estuviera para salvar a otras personas a no ser que la vida del propio escritor.
En éste texto final el autor debe dar muerte a la voz que portó la historia, la del hada “criptica”, que no es de nuestro género infantil y la sigue ignorando sin asistir a su funeral. 
Esa postura indecisa, enreda las historias mas allá del huso de su necesaria sencillez, cuando esa Rapunzel de la palabra, pretende cerrar la voz del poeta y encerrar la palabra en su garra trabada.

Claro, es para mí feliz  encontrar al profesor de literatura escribiendo literatura.

Pero el crítico de adentro que lo ha secuestrado por años y liado con sus propias finas fibras, no lo libera aún, y cuando lo hace su voz debe perderse en voces de otros, sin su recuerdo, sin su mito y sin la preciosidad que aporta el sonido del YO, contando sus historias.
Por eso mis frases que apostillan cada uno de sus cuentos, los traigo a colación como un tributo al que está rompiendo los cabellos transparentes para poder recuperar su voz perdida y poder contar.

“El suicida no publicita su programa. Su incomunicación llega al fin con una nota explicativa”.

“Enredado entre los cabellos de Rapunzel y Penélope, el narrador pretende confundir la muerte con el amor del niño”.

“Si. Seguramente por obra de los medios ha desaparecido la infancia, la inocencia. Y para que las dos? Si pareciera que la corta vida se va rauda apenas avistamos la Luz”.

“Se ve lejano el embarazo en la niña. Pero es posible la anorexia en el colegio de pobre?

“Un niño filósofo de la literatura, su altura llega a la del narrador, entonces la ficción es ficta”.

“Epilepsia y hambre se encuentran en el colegio Distrital, como si la segunda peste pudiera ser el símil de una verdadera enfermedad”.

“Es adrede el enredar, el ser ininteligible. Es posible que por buscar “figuras” las palabras se tornen oscuras sin necesidad”

“La profesora desolada en su enfermedad, el alumno sin familia forjarán una adopción?”

“En el reducido mundo de la profesora es imposible evitar el matoneo, el duelo y los cuchilleros. Nadie salva a nadie. Se impone el crimen y el silencio. Y la palabra?

“En una época no se pedía para el mimeógrafo. Se hacía el periódico. Hoy hasta el cine es posible para el marginado. Un libro virtual tiene sentido de papel, de pared real. Sólo basta el deseo”.

“Nostalgia del escritor. De la necesidad de reconocimiento al autor de al lado. De la nuestra. El perro serpiente es de otro mundo, de una Historia sin fin que Michel Ende nos regaló”.

“La profe madre y la desolación no alcanzan a justificar el alma endiablada de los estudiantes de hoy, cuasi delincuentes”.

“La complicidad no salva al niño. Sino que hace mas profunda la brecha entre nuestra generación y la locura actual de colegio”.

“Sin padre, sin madre, sin familia.
El pájaro de la poesía debe ser para la soledad del personaje real y no para el socorrido Ulises”.

“Sacar a alguien de la droga, al alumno, con un insulto de barriada. A lo mejor es el corazón, que sin decirlo, ha entregado la profesora”.

“Cuando el narrador de otros lares se pierde, y habla el contador en directo, hasta se ve el recrear del brillo del cristal”.

Estas frases a lo mejor serían las reclamadas por todos los de la mesa redonda, de ese miércoles 6 de Junio en la noche, cuando se presentaron en la Gimnasio Moderno varios libros de cuento, de “LA SERIE AZUL”  de CAZA DE LIBROS los editores   Tolimenses de color PARDO, a quienes agradecemos de corazón la pulcritud y diafanidad de su tarea.

Lo presenciamos:

Edgar Bastidas, Jorge Pardo, Isaías Peña Gutierrez, Jose Luis Diazgranados, Edgar Sandino, Joaquin Peña, Marco Polo, Norma Lis y Claudia entre otros.

http://youtu.be/lWH38Gdb1pg



domingo, 22 de abril de 2012

Cambiar la tristeza de la canción.





Finalizaban los años sesenta y ocurrirían tres cosas en nuestra vida.

Una.

Escribiría una carta a una niña para entregarla en el futuro.
En ella le diría que de una novela de Pérez Galdós había robado su nombre y que por ello había creado la idea de su amor con un acróstico que le enviaría cuando perdiera el miedo de mi declaración y cuando terminara de pulirse en mi memoria su carita de ángel y su bondad vestida de hada con una música celeste que ni siquiera había albergado en el corazón.

Dos.

Los insultos de la abuela de Mono, seguían saliendo de sus labios contra mí por insistir que ese veinte de julio los gringos en una nave espacial Apolo llamada Columbia alunizaría por primera vez, y puedo decir que en la imagen borrosa y azulada de la televisión que unos amigos nos permitieron ver en su casa, observamos el aparato y traje blancos del astronauta filmado desde su espalda como si alguien hubiera bajado ya, lo que nos hizo pensar en la validez de la incredulidad de la abuela de Mono que nos insistía en la inferioridad del hombre frente a Dios.

Tres.

El futuro llegó y con él la infelicidad, la incredulidad y el desamparo.
La carta y el acróstico llegaron al año siguiente a manos de su destinataria quien luego del primer beso comenzó a desvanecerse en el aire.
Al año siguiente terminé el bachillerato y  la amargura de acero se filtró en el alma, mientras llovían las mas oscuras lágrimas del primer amor. La música celestial propuesta no aparecía aún en nuestra vida y entendimos que debíamos escribir nuestra historia porque la gente feliz no la tiene.

Sólo en los años setenta y seis cuando un grupo de muchachos de Liverpool se habían separado de su banda, escuché por primera vez la música de amor que de forma extraña me remitía al AYER. Que me decía que tenía que desandar la amargura y el rencor y buscar y recrear la canción soñada porque debía tomar una canción triste y mejorarla para poder seguir cargando el mundo a la espalda, que a eso nos habíamos comprometido con la historia.

Entonces fue una explosión de ahí en adelante en la búsqueda de esa música, que no tenía nada que ver con, vivir y dejar morir sino con salvarnos y ser felices.

Veintitrés años después la encontré.

Leyó de nuevo la carta escrita al futuro sin el acróstico, porque su nombre había cambiado de tono y de música triste había tornado a música feliz.
Ya no se llamó como antaño.
Ya no era el primer amor sino el verdadero, y ni siquiera se nombraría Jude, sino LIS que de buscarla de poema en poema y de norma en norma se había convertido en flor.

Entonces nos casamos.

La primera vez con la imposición  de las arras el 7 de Julio de 1.993.
La segunda en la notaría 36 el 28 de Octubre, donde firmamos en una fría escritura el matrimonio suyo y mío.

19 años después, coincidente con el 19 de Abril de 2.012; como si celebráramos  la muerte de la amargura o la guerrilla y el nacimiento del amor,  PAUL McCARTNEY el ex BEATLE se presentó en concierto en Bogotá y cerca de la medianoche, luego de los fuegos artificiales que hicieron estallar en pedazos la violencia atea de algún James Bond, apareció por fin la canción totalmente renovada.

Mejoramos nuestra propia canción:

DE TRISTE LA CAMBIAMOS A FELIZ y hasta la medianoche estuvimos coreando en el Campín:
NA NA NA NA NA NA NA NA NA NA NA NA NA NA NA NA NA NA NA NA NA NA NA NA NA NA NA NA NA NA NA NA NA NA NA NA NA NA NA NA NA NA NA NA NA NA.

Como si hubiéramos mandado al cuerno, el deseo de cargar el mundo a la espalda sin Dios, o el temor a la felicidad y a lo cursi.








lunes, 26 de marzo de 2012

COCINAR, UNA NOVELA.




Italo Calvino en su póstumo libro,Lecciones de América Latina: seis propuestas para el próximo Milenio”  al exponer la novela como “enciclopedia, como método de conocimiento y, sobre todo, como red de conexión entre los hechos, entre las personas, entre las cosas y el mundo”, cita a uno de sus paisanos contemporáneo, CARLO EMILIO GADDA por ajustarse a ésta filosofía de la sucesión causal, y encuentra en su receta culinaria para elaborar el risotto a la milanesa, la obra maestra para la prosa italiana y la sabiduría practica que vienen como anillo al dedo para sus explicaciones.
Entonces pensamos, que de verdad cocinar una novela y elaborar un risotto tienen su método y comparamos nuestro  gusto a la elección de las palabras y el color y la música, los ingredientes y la supuesta “técnica”  que el tiempo va elaborando en nuestro estilo, hasta la concentración final de un toque secreto que se hace personal, diferente, y pese a que se constituye en el mismo cuento de la abuela al elaborar su arroz, hace que el agregado propio y el tiempo que se gasta en la cocción aporten el regusto exclusivo del autor.
Lo anterior para justificar mi deseo de aprender a elaborar “un risotto” y una novela que entrañe la real tradición italiana venida desde los confines de oriente, con el viajero del cual llevo el nombre y del  cual pude buscar y encontrar su rastro en Venecia en la primavera del año diez de nuestro siglo, en la Corte y “Osteria del Milion” cerca al puente de Rialto, donde Lis pidió el famoso risotto oscurecido por el calamar en su tinta, que con los copertos, el treviso, el secondo piatto, y el vino bianco no lograron aclarar el precio de 41 euros por el almuerzo.
La elaboración de éste pequeño poema llamado risotto, por el aludido paisano de Italo Calvino dice al inicio:

“La preparación de un buen risotto alla milanese requiere arroz de calidad, como el tipo Vialone, de grano grueso y relativamente más robusto que el Carolina, que tiene la forma alargada, casi como de huso. Un arroz no trillado completamente, es decir, que no haya sido despojado del pericarpio, es el favorito de los entendidos piamonteses y lombardos y de los mismos cultivadores para su cocina privada. El grano, si se mira bien, se ve aquí y allá cubierto por residuos desgarrados de una película, el pericarpio, a manera de traje lacerado color nuez o color cuero, pero delgadísimo. Cocinado como se debe produce excelentes arroces, nutritivos, ricos en aquellas vitaminas que hacen insignes los granos tiernos, las semillas y sus cáscaras veladas. El arroz a la campesina queda particularmente exquisito con esos granos, pero también el risotto alla milanese: un poco más oscuro, es cierto, después y a pesar del áureo bautismo del azafrán”.
Este es el comienzo de mi primera receta del risotto, que de investigarla, me remitió a restaurantes colombianos con el nombre de “La divina Comedia” en plena zona G. de Bogotá, también a un poema suelto dedicado a ésta forma exquisita de elaborar el arroz:
Risotto e un poema.

Del riso a noi c’importa poco e niente.
Sappiamo che proviene dall’oriente,
ma il risotto, che tutto il mondo ammalia,
è nato qui da noi: proprio in Italia.

Cucinalo per bene, il tuo risotto.
Giralo, che se no si attacca sotto.
Abbi cura che sia compatto e sodo,
altrimenti – che orrore! – è riso in brodo.

Controlla. La forchetta non sta in piedi?
Allora non è denso quanto credi!
Carnaroli, Vialone, Arboreo, Baldo
ti daranno un risotto bello saldo.

Assaggia: non è crudo, ti par cotto?
Se c’avevi un problema, è già risotto! 



En un texto de “Abel González publicado en el Tiempo, relaciona ciertas experiencias de Borges con la mesa:
“Una vez, cuando tenía diez años, Borges le contó a doña Leonor Acevedo, su madre, el increíble descubrimiento gastronómico que había hecho cuando se quedó a comer en la casa de un chico amigo, cuyos padres eran italianos. Como plato principal le sirvieron unos pastelitos de masa, con un relleno muy raro (son sus palabras), bañados con salsa de tomate y queso rallado. Ese día del año 1919, Borges probó los ravioles por primera vez y le parecieron algo exótico, a lo que nunca pudo acomodarse. En una ocasión Horacio Quiroga, muy amigo de la familia, le hizo probar un risotto que logró entusiasmarlo y lo apartó durante un tiempo de su dieta habital de carne asada. En una entrevista que le hizo Daniel Frescó, Borges le confío que por esa época (la del risotto) el autor de Cuentos de la selva era una persona muy molesta, que andaba como un loco montado en una motocicleta ruidosa que era una guarangada . Al final le confesó al periodista que los cuentos de Quiroga no le gustaban para nada…”
Pero la búsqueda nos lleva luego hasta la noticia, de que la alta cocina se tomará los cines y que en lugar de la bolsita tostada de palomitas de maíz y su fastidioso roce al comerlas y tomar gaseosa se incrementará:
“Sentando un peligroso precedente que puede crear tendencia, las salas Odeon del centro comercial Whiteleys en Londres van a empezar a ofrecer a sus clientes la posibilidad de cenar mientras ven la película (sí, no se está hablando de bocaditos chatarra o un refresco en vaso de plástico; se trata de cenar). ¿Cómo lo hará? El público pulsará un botoncito en la silla para llamar al camarero, pedirá y será servido durante los anuncios y trailers previos al filme.
Después, mientras Leonardo DiCaprio, Scarlett Johansson o Tom Cruise deambulan por la pantalla, sea comedia o tragedia, los espectadores degustarán un risotto de salmonetes, una hamburguesa royale, unos calamares fritos o un solomillo de ternera.”
Comer risotto mientras vemos a Silvana Mangano sembrar el “arroz amargo” de Giuseppe de Santis corriendo el riesgo de una indigestión, es muestra clara de la acertada tesis de Italo Calvino, que relaciona al hombre, con los hechos, las cosas y el mundo y sobre todo con la forma de cocinar. Un poema en la cocina, otro frente al teclado, con olores, sabores, colores y música que funde en una gran enciclopedia personal el palimpsesto del mundo. 
Entonces, al editar el video de la receta, en un nuevo formato con sabor a cine, experimentamos la expresada causalidad entre todas las cosas y pienso en la validez de publicar en “Literatura y Mistela” mi precaria experiencia de chef provinciano, mientras el final de "Armas de juego" se cocina en los últimos capítulos de su jugo:









lunes, 5 de marzo de 2012

El Dorado no alcanzado por Juan de Borja.









No podía otro tema ser más actual para un huilense, que el descubrir de forma novelada la historia de sus ancestros, sobre todo cuando desde el aparato oficial nos aprestamos a “celebrar” los 400 años de la tercera fundación de Neiva.
En “El otro Dorado” nos acercamos un poco a esa necesidad. Claro, desechando las empolvadas y rígidas “Noticias historiales” o “El carnero” de los cronistas de la época, que desde el punto de vista español contaron “su historia”. En la voz clerical veían al monstruo en del indio, y lo sagrado en lo español, y de las cuales además se nutre la novela.
Entonces con cierta avidez nos sumergimos en las 385 páginas de “El otro Dorado” de Guebely  y podemos decir que la masacre de los Pijaos que se narrará al final, pretende ser  justificada con el relato novelado del primer capítulo donde éstos indígenas al mando de CALARCA, atacan y queman la ciudad de San Bonifacio de Ibagué y asesinan con crueldad y secuestran hombres mujeres y niños.

La primera duda nos hace investigar, cual de los varios JUAN DE BORJA es el personaje que tratará la novela. Entonces entendemos que se trata ni mas ni menos que uno de los tantos nietos bastardos de la descendencia de Francisco de Borja, uno de los santos coronado de los “Borgia” como se traducen en Francia,  y eso ya aclara la oscuridad del apellido. El hijo del “tuerto” Fernándo de Borja y Castro. Porque nuestro personaje no fue desafortunadamente el “escritor” de los Borja, sino precisamente EL BASTARDO. Aunque por la época la sangre y las letras se llevaban bien, si nos atenemos en forma mínima a lo que fuera don Gonzalo Jiménez de Quesada.

Pues bien la novela se desarrolla como un recuento de la vida de Borja en España y de su frívola oportunidad para salir del anonimato mediante el nombramiento de Presidente y capitán de la Real Audiencia de Bogotá. Narra la lucha entre su necesidad de poder y la del encuentro de la verdad natural del objeto de la vida. Poder para exterminar al último de los Pijaos, que le permiten entrever en el último instante , su monstruosidad.
Técnicamente, la novela se aproxima a un ameno relato de ficción en cuanto éste es el “viaje” del hombre en busca de aventuras que le aclaren su identidad.






De tal suerte que hilvanamos la historia por el océano, y por el río de la Magdalena al final renombrado Huaka-Kaya, en donde se notan las bondades y esfuerzos del escritor por narrar pausada y casi con fluidez el relato.
Cuando el rio se acaba, pareciera que la novelación termina y nos regresa a los textos que citamos atrás en “rigidos” y oscuros de nuevo, informes al parecer extractados de las paginas de la historia. Entreveo entonces el cansancio del autor por terminar su relato y su falta de “recreación” para la parte final que debiera ser la fundamental del cuento. La novela se detiene y se cambia por páginas completas de los textos  que al final se citan como bibliografía.
Para mi, la bondad del libro está en plantearnos el reto de volver a la tierra para encontrar nuestra identidad.
No se trata de discusión alguna sobre “la civilización y barbarie” sino de la puerta de entrada a la certeza de que el hombre huilense sigue allí escondido, en UNA VERDADERA CULTURA no descubierta aún, desde mas al sur, en  esas milenarias piedras de SAN AGUSTIN que nos retornan a la infancia en cuanto entramos en contacto con ellas y con su vegetación, en esas voces que desde allí claman por ser traducidas, y recrear el verdadero valor de una civilización que existió 3.000 o mas años, antes de la llegada de lo "español". Y eso es lo que importa.
Ese debe ser el objeto de la “celebración” de los huilenses, la tarea de los historiadores, la inversión gubernamental. Una obligada cátedra de "San Agustin y su arqueología".





martes, 31 de enero de 2012

JANNE TELLER EN BOGOTA




 Ayer estuvimos en el conversatorio de JANNE TELLER en el Gimnasio Moderno para cumplir la invitación que nos hiciera Federico Diaz-Granados. Se habló de los dos libros de la autora, uno de los cuales reseñamos aquí. Es nuestro registro cultural de la fecha.


martes, 24 de enero de 2012

NADA: Provocar al lector es mucho. Janne Teller.

JANNE TELLER.





Es danesa y su labor de desatar conflictos humanitarios desde Tanzania , Mozambique y Bangladesh seguramente le llevan luego al desencanto humano, a tirar la toalla y hacer lo que marca su felicidad: Su reencuentro con la literatura.

Comparto con ella ese tipo de intuición y por ello decido leer su libro NADA.

De entrada, no es afortunada su traducción. Es más me parece que a pesar de ser Danesa, el lenguaje en el fondo es mas apasionado pero no se ve. La frialdad aparente de la elaboración y los diálogos mecánicos a veces no encajan en los labios del personaje, pero esos pequeños filósofos creados desde la experiencia de la madurez de la autora, toman vida y comienzan la verdadera búsqueda para ir perfilando ese rostro al final. El rostro atroz de lo humano.

Por lo demás al enterarnos que fuera un libro rechazado en Dinamarca en el 2.000 nos permite la certeza de que algo debe tener dentro, cuando en éste nuevo siglo se producen éstas prohibiciones como si con ello no se estuviera estimulando mas bien su lectura.

Partir del punto de vista pesimista del mundo para elucubrar una novela, es como la misma autora nos confiesa la verdadera búsqueda del escritor. Porque ese libro que se va elaborando por capítulos luego de haber intentado salvar al mundo, es el existencialismo que trata de desbordarnos a pesar de los tiempos cuando desistimos de hacer justicia, de salvar el mundo, de buscar dentro lo que en verdad tiene significación.
En esa búsqueda a ciegas que a veces suele ser un cuento, va apareciendo la significación y el rostro verdadero del ser humano nuevamente oscuro, contradictorio y violento, al enfrentar al otro en su ideología.
Con soluciones materiales pretendemos zanjar las necesidades filosóficas y ni siquiera cuando estamos seguros de haber elevado una montaña de "significados" para borrar al otro su ideología, hallamos la tranquilidad, porque las dos ideas siguen incólumes y nadie transforma al otro. Entonces la solución es la violencia, la destrucción de la creencia ajena a partir de la fuerza.
La paz con la destrucción de las ideas del adversario no puede ser otra cosa que la sensación de insaciable e inútil poder.
Creo que está justificada la vida de ésta mujer cuando decidió abandonar el sitial burocrático del poder que le aportaban las Naciones Unidas frente al desencanto, para intentar explicarse el objeto del ser humano, frente a las ideologias, a las creencias, a los valores que deben ser representados en la farsa que es la sociedad.
En la búsqueda deben surgir nuevas oquedades oscuras que nos señalan que el destino del hombre es la búsqueda de la felicidad.

La provocación en el lector es el principal logro de éste cuento actual. Abrir los ojos a lo verdaderamente sorprendente de la vida, no solo para verla recreada sino para sacarla, relucirla y vivirla.