sábado, 23 de julio de 2016

BROOKLIN FOLLIES

EL PODER DE LOS LIBROS Y LO REAL













Un hombre regresa al barrio de su infancia a morir.
Resuelve que va a escribir un libro de anécdotas que denominará “El libro del desvarío”. Un texto que al leer éstas páginas no vemos, pero que al parecer se trata de aquel, al que el autor nos hace ingresar y vivir.
Morir es el fin. Pero aquí,  la finitud es el comienzo de la vida.
La probable anécdota de la insignificancia, en seres anónimos, se dispara hasta el cielo de los mas afamados personajes, sustrayendo el olvido que deja el final.
El hermoso contenido de una velada vida inocua,  por desconocida. La anodina vida de los anónimos. Esa es la verdadera vida que contiene valor.
En su ya acostumbrada forma de narrar, Paul Auster no solo combina todos los arpegios del arte narrativo sino que hace posible la fusión de géneros donde la contradicción ficción - realidad se vuelve un embeleco de críticos ignaros de la esencia de la literatura: La vida.
Y la vida por muy dramática que sea, palpita. Alguna de tantas células narradas exhalan su nota de alegría, haciendo que el torrente vital borre su oscura existencia y se torne simplemente feliz al momento final, al concluir la historia de las historias.
Que alegría volver a leer a Paul Auster sin que nos impulse su fama de escritor, sin que sean los reconocimientos los que nos permitan acercarnos a su palabra. Es la necesidad de consultar su visión vital de su metrópolis.
Porque todo lo que cuenta parece recién acabado de vivir, para unir en retazos el cuento infinito del hombre.
Es lo que vale.
El eterno narrador contando historias, para impedir que la gente muera de olvido en el mundo, así varios aviones hayan derruido el símbolo de poder y civilización en New York y los tres mil cuerpos tiendan a quedar solo en una inmensa placa oficial.

Siempre vi que los libros servían para algo más que leer.
Los comics me llevaron a soñar un curso por correspondencia para perfeccionar mi talento al dibujar, desde el calco de los hermosos dibujos a color de mis historietas. Los libros me acercaron el mundo y mi nombre se conjugó en la aventura. Con ellos aprendí a cantar versos de paisajes y dolores de piel y espíritu. También un libro sirvió para que aprendiera a conducir un automóvil, trazar un pedazo de tela o escuchar que plantas aguantan la compañía del hombre solitario. Los libros me iniciaron en la educación sentimental y con ellos avizoré el arte y el aprendizaje de mi propia palabra y conocí países y lenguajes  y vi que las razas eran idénticas a lo humano en cualquier confín. Con los libros me hice profesional en la hermenéutica de las leyes y de los hombres. Mis autores me enseñaron desde la risa al olvido, desde la broma a la  comedia y la tragedia con que camina cada hombre en su infinitud.
Con Brooklin Follies, la novela de Auster que me han inspirado éstas palabras,  he pretendido conocer un poco mas de la capital del mundo, porque me he persuadido al fin, de un viaje a la babel del poder y la especulación del dinero, de la política y el marketing,  a lo mejor cuando la taquicardia arriesga el bongó de la vida.
Con éste libro no solo reconocí calles y parques que obran en el Google Map, y las líneas del NYC Subway, sino que encontré refundida en sus páginas una antigua tía, en un pueblo desconocido como Hopewell Junction y acabo de vivir la vida con unos personajes desconocidos, que con su vida han alegrado la mía.
¡Ah, el poder de los libros!
 Como los dibujos de Altamira, casi me llevan volando a esas calles que intentaré volver a dibujar, reales desde éstas páginas.

Marco Polo
Altillo de Villanova
Bogotá D.C.
22-VI-2016.


sábado, 9 de julio de 2016

DE HENRY FIELDING

TOM JONES






 Una buena influencia al momento de pensar en la novela que se escribirá




Es difícil conseguir una buena versión de ésta novela, traducida al español. Inicialmente adquirí la versión inglesa de Wordsworth Classics y sus setecientas once páginas en tipo ocho, me desbarataron la ilusión de llegar a traducirlas.
Luego en la librería de viejo de Guillermo el poeta, adquirí la versión en español de Bruguera de 1965, en igual tipo de letra, 888 páginas y tres tomos.

Su primer prólogo en el libro primero y al comenzar cada uno de sus libros, será de lo más llamativo.  
Este, es la comparación entre el libro en general y un banquete. Si es por invitación o por paga.
Proporcionar la lista de los platos y en la presentación lograr que guste o no. Depende de la forma de guisar, su metodología, es la que estimula o no el apetito.

El primer capítulo de cada uno de los libros lo utiliza para ejercer esa especie de parábasis, originaria del coro en  la comedia clásica.

En éste evento habla de lo que ocurrirá con el libro que nos presenta y que tratará de la Naturaleza humana.
Es la forma de interactuar Fielding con el lector.

Un niño expósito, Una joven buena, burlada. Un hombre compasivo lo adopta y su hermana se casa a los cuarenta. Por el dinero de un Juez. Todo planeado.

En su segundo libro el autor se considera  fundador de un nuevo género de la literatura y por ello puede establecer las normas que sus lectores están obligados a cumplir.
Cada uno de los 18 Libros tienen entre 12 y 15 capítulos. Cada libro indica que contiene y cada capítulo también. Muchas veces indica el tiempo de duración de cada uno:
Soy realmente fundador de un nuevo género de literatura  y tengo, por consiguiente, libertad para establecer las normas por la que esta ha de guiarse. Y estas normas están obligadas a aceptarlas y acatarlas mis lectores”.
Parábasis del segundo libro.

La aparente forma de narrar y hablar el autor, de presentar ensayos a lo largo de la obra, es el inicio de la novela moderna, luego del quijote. Si bien los rezagos de la novela picaresca son evidentes, lo es además, su calculada osadía para proponer una nueva forma de narrar donde a veces no es exactamente una tercera persona la que narra, sino el mismo autor en primera persona, como si fuera testigo presencial de todas las escenas. 
El tema por excelencia de la novela, el amor. Y el héroe adelantándose  al del siglo XX, es un antihéroe surgido del pueblo. De la sociedad, donde el matrimonio es un negocio. Es emoción la que aporta Henry Fielding para traernos tamaño relato de un época, en un país que ha sido el norte del mundo en lo político y cuna de la literatura y la novela.

Cómo olvidar su poética:
De acuerdo a mi costumbre, el libro está glosado en sus propias páginas como sigue:

La necesidad de lo Épico, cómico, prosaico en la novela. La naturaleza humana como objeto de la novela. La invención del descubrimiento de la naturaleza humana. 9-VII-15.

Cita en la parábasis del libro octavo, a Bathus, para  enseñarme: “El máximo arte de la poesía consiste en la mezcolanza de lo auténtico con lo ficticio, aunando así lo increíble con lo asombroso

Aquí al igual que el Quijote matiza el viaje del personaje principal con cuentos moralistas en tanto, referidos por un intruso o aparecido en el camino.
La aventura, el viaje, nos va indicando cual es la forma en que Henry Fielding ha ido construyendo una teoría de la novela, que no solo inserta al inicio de cada libro, sino aún dentro del mismo relato, cuando como impertinente se dirige al lector para aclararle algo o dejarle descansar con una despedida al finalizar el capítulo. Eso y pese a que cada uno de los mismos capítulos de cada libro tiene titulo y que el libro tiene también titulo para el suceso general que ocurrirá.

Dos capítulos extraños del viajero Jones con su Sancho Panza que siendo barbero y  médico lo sigue con la ilusión de una “Barataria” al final y que por ello recibirá los golpes, mientras su amo recibe el amor en la cama.  Y el autor toma desquite de los soldados y las mujeres fáciles. Habla en la siguiente parábasis de los caracteres de sus personajes anteriores que pretende exculpar. Para que no se vean despreciables, cuando falta mucha historia. No se pueden condenar a priori.
Rara escena. Los amantes sorprendidos por un extraño. El dos del libro décimo. En éste libro, llegan y llegan personajes a la misma posada, como si estuvieran saliendo de un telón.
Nos parece que el autor ha pataleado al crear el caos de Upton y reunir a todos los personajes en una mascarada inacabada, que se hizo necesario que explicara luego para justificar la verosimilitud del desarrollo del cuento mas matizado por la improvisación que por la racionalidad.
Si seguimos la historia es porque admitimos sus explicaciones.

En el libro undécimo habla de los críticos y la difamación.  Pareciera que escuchara nuestras críticas y no admite que existe el derecho del lector al gusto personal. ¿Si nos gusta lo decimos o callamos?
Creo que quien opine públicamente lo haga a partir del conocimiento o erudición, donde su actual experiencia entre a elegir por compensación si le gustó o no. Luego a nivel público puede agregar los apartes a la censura al libro desde su gusto o los apartes sublimes que le llegaron. Es mi práctica. Lo decía Borges, todos los libros tienen un lector con quien se produce la BELLEZA.
En el dos del once, se cuenta el interés económico  que movía al hombre “vivo”, pícaro, para conseguir con el matrimonio su solución económica. Sin trabajar y sin inversión alguna. Una dote!!!
Las dos primas huyen. Una del marido esclavizante. Otra de su padre que la quiere casar con quien no está enamorada. El interés económico salta a la vista, en ésta costumbre donde es la mujer la que aporta la dote. El sentido común hace un buen marido, aunque sea Irlandés, concluye. El 7 del 11.

En el 9 del 11 el autor habla abiertamente con el lector y le dice que deduzca cosas, que saque algo de placer o beneficio.
En el 10-11. Explica  porqué deja un personaje y luego lo retoma.  En la novela actual no interviene tanto el narrador-autor para ello. Se sobreentiende.
En el 2, del 12, se contradice, al admitir que no da crédito de sus citas porque quiere comportarse como un pobre frente a un rico. Es plagio. Lo cual es diverso a  que sin citar al autor, lo nombre, desarrolle su tema, una creencia, un gusto literario porque eso es ERUDICION, o lo que es lo mismo cultura y dichos conocimientos son universales, si no se dicen con las idénticas palabras del autor clásico elegido.
Citaré a veces  también, me digo. Pero prefiero desarrollar la idea de ese asunto  cultural.
Este segundo tomo, como lo tengo empastado, es en verdad un viaje.
Jones primero huye del lugar de donde fue arrojado. Luego quiere irse al ejército y finalmente al no encontrar a su amada que huye, va en su busca. Se vuelven todo un Don quijote y Sancho aún en el materialismo  de uno, unido a su superchería y la claridad  sobre la realidad  y justicia de Jones. Su buen corazón, su comunidad, su carácter frente a su honestidad y el Robin Hood que lleva para defender en dos ocasiones a los desvalidos de los que obtuvo historias y agradecimientos y hasta placer sexual en pago. Por lo demás es todo un revoltillo de encuentros y desencuentros y una real intromisión del autor- narrador con digresiones y explicaciones que no vienen al caso hoy, pero que siguen existiendo  con el mutis del narrador actual, porque nos encontramos con el origen de la historia de la novela.

Luego del Quijote, la organización de la novela como tal en libros y capítulos sale de éstas páginas. Claro, ya no se escucha la voz sincera del autor aclarando porque va tal o cual acción. Hoy se calla, pero es lo mismo. Y si bien en la novela moderna el autor cuenta en uno o dos capítulos  como creó su novela, cual es su técnica, Fielding nos lo cuenta en el primer  cuento antes de cada capítulo a la usanza del teatro y su PARABASIS del coro.
Y nos da su opinión de cómo va escribiendo su novela.


En su tercer Tomo.
Jones sigue de cerca a Sophia la heroína.
En el 7 del 13.  Los personajes cercanos a Sophia juegan al ratón y al gato con Jones. Y el se empeña en verla para darle el dinero que ella perdió y él recuperó. Para luego despedirse de ella, con toda la incredulidad que ello conlleva.
Critico el 8 del 13, porque no estoy de acuerdo con la limosna. Ya que no es solución definitiva para nada. Lo único que soluciona lo económico es el trabajo. En el 10, es el asaltante de caminos, el favorecido por Jones.  En el 11,  Es una persecución, mascarada nueva, y reencuentro que nos remite a una verdadera historia de aventuras que lucha por ser verosímil. Dos mujeres que mienten a Jones al negarle, no se avienen a las personalidades que pretende pintar Fielding.
En el siguiente PARABASIS, Fielding nos trae la necesidad de VIVIR para poder escribir.
En el 6 del 14 Jones quiere ser el justiciero hasta en la cama. La virtud de una de las “niñas” que viven a su lado se oscurece y la ruina atenta contra la casa de la madre que cree en Jones. En el 10. Se ocupa cual Celestina de la reparación que el amor sexual causó con la doncellez de su niña amiga y se olvida  de su propio asunto.
En el 4 del 15.  Su prima planea la violación de Sophia.  Aberrante pero verosímil.

Todos los tiempos del hombre son iguales y máxime cuando estamos en tiempos de hipocresía. Aparece de nuevo la comedia en el capítulo siguiente, Una mascarada insólita con un tire y afloje que riñe con la verosimilitud de la novela y se mete más en el teatro de lo absurdo. Picaresca pura. El deux ex machina que en el siguiente capítulo explicará.
En el 9 del 15 el autor utiliza la capacidad epistolar de la novela.
Cartas de la amante. Cartas de la dueña. Se nota el esmero del autor por pintar el carácter de sus personajes, aunque no lo logre sólo con la acción, sino que debe recurrir a su descripción interior y corroborarlo con los sucesos. Así que estamos detenidos en Londres pero viajamos por la personalidad de Lady Bellaston.
Con par cartas resuelve el asunto. Es una de las telenovelas de la actualidad. De amorío en amorío llega a la heroína.
Llego hasta el 7 del 18 sin comentarios.
En éste. ¿Me pregunto porqué solo hasta el final se dilucida todo?
Por la necesidad  truculenta de volver ésta historia una novela de estilo picaresco. A lo mejor antes existieron todos y cada uno de los personajes para abreviar la historia, pero la novela hubiera sido otra.
Aunque se note más la voz del autor que la del verdadero narrador, porque prefiere traer los diálogos o cartas como solución.
Porque no es una novela que utilice la descripción o el desplazamiento, a no ser que al interior de cada personaje.
Esa tercera persona del autor, quien conforme con ello, ingresa cuando quiere en el desarrollo de la acción o diálogo con el lector, para alertarlo, explicarle el futuro del siguiente capítulo, o volver atrás para unir algo que dejó suelto o que no dijo en el decurso del  relato.

Los personajes todos, o se encuentran en un hostal. O en un hotel de la ciudad, de Londres. Y todos tienen su participación. Como se ve en los últimos capítulos, a veces haciendo cola para poder intervenir. Lo cierto es que el autor tejió muy bien la historia para evitar que sea menos truculenta, sin lograrlo a plenitud, aunque como se dijo, es una novela picaresca, que marca el camino de la modernidad luego del Quijote. Indispensable para quien quiera escribir su propia novela.

Marco Polo
Altillo de Villanova
Bogotá. D.C

Febrero 2 de 2016.