miércoles, 30 de octubre de 2013

EN EL DOCE UN CHINO.




MO YAN.


Pasando a la segunda década del siglo XXI, la  Academia Sueca del Premio Nobel de literatura ha escogido escritores disímiles en su ideología, historia y geografía como si los postulados con que siempre resultara premiado algún autor no apuntaran siempre en la misma dirección.

El año pasado se trató de MO YAN, el pseudónimo de  Guan Moye que significa “no hables” que nos resulta atractivo a la curiosidad cuanto hace mas de veintitrés años estaba en boga la doctrina y el librito rojo de Mao.
En esa  dirección buscamos sus páginas para intentar corroborar recelosos lo que dicen los editores, al tratar de meter por los ojos, libros laureados de Nobel, que muchas veces, y por años desechamos, aburridos del tufillo político alrededor del personaje escritor. Deseando encontrar actualidad que nos refresque el presente  Chino, nos sumergimos sin dificultad en uno de los primero textos promocionales que llegaron a nuestras manos. Sobre todo cuando la propaganda es que se trata del Faulkner Chino con visos de realismo mágico.

La novela corta, o el cuento largo CAMBIOS.

Por supuesto que deseamos saber de los personajes anónimos en esos millares de habitantes del país mas denso de la tierra y conocer que ocurrió  con el escritor en la Revolución Cultural, porque su biografía habla de haber abandonado la escuela a los doce años en pleno desarrollo de aquella, para trabajar en el campo y luego en una fábrica, habiendo nacido en 1955 en Gaomi.
Hizo parte del ejército Popular de Liberación y se dedicó a la literatura. Es decir a escribir hasta lograr publicar tan solo en 1981.
El 12 de Octubre de 2.012 se le concedió el Nobel por su obra:
DENSA LLUVIA  EN LA NOCHE PRIMAVERAL, SORGO ROJO que fuera llevada al cine por Zhang Yimou y de la que traemos el link, LAS BALADAS DEL AJO, LA REPUBLICA DEL VINO,GRANDES PECHOS AMPLIAS CADERAS como lo voluminoso del libro,  LA VIDA Y MUERTE ME ESTAN DESGASTANDO y RANA.
La reseña que siempre escribo en el mismo libro, una vez lo he leído, dice  sobre la novela CAMBIOS, lo siguiente:


40 años contados sin mayores detalles.
Esos, a lo sumo serían: Una boca grande, una mujer, un pilluelo, un niño pobre y un viejo vehículo.
Si la vida en esa China de esos años fue así de fugaz, es a lo mejor por la necesidad de ubicación en esa sociedad cambiante, que impedía a sus millones de gentes permanecer y vivir una vida. “Para un árbol , cambiar de sitio es la muerte; para un hombre, cambiar de sitio es la vida”
La vida narrada aquí  sólo son escalones, puestos, pequeñas corruptelas para un pequeño ascenso.
El partido es el dueño y la realidad económica al morir Mao muere también en su tozudez  y freno.
Es una dolorosa sociedad en la que al igual que cualquiera, el hombre puede vencer sólo. Como si el individualismo no se hubiera pretendido desterrar.
Débil y señalado por pobre el escritor narra su suerte.
Pero a diferencia de nuestros pueblos. El creador, el soñador, el poeta, el escritor con una sola de sus historias puede ascender y elevarse a la fama. Eso ocurre a MO YAN porque su historia nos remite a su autobiografía que comienza a ser narrada desde los años 69 en primera persona.
Es extraño pero no sólo el díscolo puede llegar a la riqueza.
Y así lo hace el pobre escritor, que se supera en cada lugar donde le corresponde laborar, como si en verdad se hubiera aplicado algún principio de la Revolución Cultural que se me ocurre podía ser aquello de “Que se abran cien flores” que por ninguna parte aparece para colaborar en el desarrollo del humilde escritor, porque el ingreso a la Universidad también era por recomendación sellada, de un campesino pobre, de un militar de rango y la muerte de Mao mas bien contribuyó al desarrollo de, o se entraba al partido o se hacía conductor o escritor y para eso era necesario el tesón, y sus vigilias frente a los libros que le van procurando herramientas para poder escribir su primera historia.
Entonces pareciera que no sólo existió por la época el sueño americano, sino que China fue para éste escritor ese mundo soñado donde pudo surgir y con Sorgo Rojo ganar su primer millón de Yuanes. Como si estuviera señalando a nuestros países donde estamos condenados a la anonimia de nuestros versos, de nuestros cuentos irredentos y sin lectores, pero no porque no escribamos o no tengamos calidad sino porque no existen los medios ni los lectores y sí la  exclusión absoluta de parte de las grandes editoriales voraces, que a dentelladas metálicas ocultan a diario los talentos.
“Cambios”, es el oportunismo de un escritor en China, que difícilmente existe en nuestro medio.
Marco Polo. V-23-2013.

martes, 8 de octubre de 2013

YINETH ANGULO.

MI PATRIA ES UN SOLAR.

AUSENCIA.






He regresado con Yineth a la novena. Antes de la calle prohibida antaño, para poblar otra vez de música los recuerdos que surgen intempestivos de su patio, tan vecino al mío. Con ella torno a su oasis donde pululan las cicatrices del recuerdo en la piel de otra mujer que vimos pasar con el interior ya inmune al dolor, como si todas nuestras quebradas de la infancia estuvieran purificando su putrefacto  olor con el aroma del recuerdo.

Porque nuestro mundo de allá es igual al de todos los poetas. Tan grande como el recuerdo de ese solar que nos dotó de magias para volver a esa casona dotada de tesoros donde ni siquiera el dolor de la soledad y el frío de la noche mitigan el dolor de la partida, con el temblor del ser.

Son los destellos milagrosos de la respiración que se hace brumosa cascada y el alado sino de la visión del tiempo.
Por eso con la sencillez de un pájaro, pudre su armas de orín, para que el silencio del recuerdo se ilumine.


Allí con el rumor del río de la patria, encontramos las palabras arrumadas en nuestros propios libros. Seguros de que seguirán volando a las orillas de la solitaria "tapera" las casonas de nuestros pueblos, cayendo a pedazos con esas notas manchadas de nostalgia que no podemos sustraer al tiple, a la quena, a la tambora del huilense.