viernes, 5 de abril de 2013

ARMAS DE JUEGO DE MARCO POLO





Reseña


Aunque existe una denominación de origen, una exploración de la vida total de un pueblo con las implicaciones de realidad y mito, la presencia constante de una violencia brutal y que sin embargo casi siempre se resuelve de manera tortuosa e invisible, como en una especie de tatuaje interno  que marca los destinos y las peripecias de los personajes, Armas de Juego es también un inagotable ejercicio de escritura, un intento desbordado por captar la comedia humana en el tiempo, un tiempo que fluye y fluye en la memoria y los sueños, la historia y la fábula.
En un collage que mezcla discursos que van desde la crónica oral, el cine, las cartillas de las primeras lecturas, los cómics y las referencias literarias más o menos detectables, este relato insaciable es un intento de recuperar la infancia, de reconstruir lenta, gradualmente, una historia personal y colectiva, que se niega a las reducciones de la 
cronología, a la resignación y el olvido.

Guillermo Martínez González.




Al comenzar la década del setenta, un adolescente rescatará para su hermano la memoria del pueblo. Esa, que a lo mejor nos aclare la causalidad de la guerra sentida de reojo por dos niños, con pueblos, madres, amores y rencores duales, donde la rebeldía a lo mejor surja de las “ARMAS DE JUEGO” que fabricaron para intentar la felicidad.

Marco Polo.