lunes, 20 de junio de 2011

HECTOR ABAD FACIO LINCE



Nació en Medellín, Colombia. Allí realizó sus estudios, todos inconclusos. Medicina, filosofía y periodismo. 
Es periodista censurado desde el bachillerato y después, expulsado de la Universidad Pontificia Bolivariana (Por escribir un artículo irreverente contra el papa) viajó a Italia, donde se graduó en literaturas modernas. Regresó a Colombia en 1.987 pero ese mismo año, después de que los paramilitares asesinaran a su padre y de recibir amenazas contra su vida, se refugió en Italia, donde se desempeñó como lector de español hasta 1.992. Nuevamente en Colombia, trabajó como traductor del italiano e inició su carrera de escritor en la que ha publicado, además de Angosta, otras tres novelas: Asuntos de un hidalgo disoluto(1.994), Fragmentos de amor furtivo(1.998) y Basura(2.000), con la que obtuvo el premio de Narrativa Innovadora de la Casa de América de Madrid. Ha publicado además  un libro de cuentos, Malos pensamientos(1.991) ; un libro de viajes, Oriente empieza en el Cairo(2.001) un diccionario personal, Palabras sueltas(2.002) y un libro de  género incierto, Tratado de culinaria para mujeres tristes(1.996). Ha sido traducido al inglés, italiano, alemán, portugués y griego. Actualmente es columnista del Espectador y dice haberlo sido de cuanto periódico existe en colombia.
Con El olvido que seremos,(2.006) nos llegó al corazón a los colombianos.
Porque para mí, probó en primer lugar, que la literatura no tiene caminos trazados, definitivos.
Que no se hace necesario disociar entre la realidad y la ficción.
Eso intimidaba a la editorial Planeta al momento de su publicación.
Que fuera un fracaso editorial, por tratarse de un escrito familiar.
Como si todos no lo fuesen. 
Aquí se entrelazan, para hacer palpitar nuestra realidad en una narrativa vívida, poética y sin temores frente al subjetivo dolor de la muerte. Esa que es indiferente para la mayoría, como nacer. Esa que si no nos toca en el vórtice de la guerra sucia, nos aísla en la ciudad.
Este libro es un punto de partida para una nueva forma de hacer literatura.
Con su texto Traiciones de la memoria, nos lleva por los sencillos caminos que suelen tomar los poemas, los libros, vueltos laberintos naturales, que provocan delirios épicos a los autores y que no son mas que las extrañas sinuosidades del tiempo recuperado. 
Es saludable tener su sonrisa crítica, enfrentada a pequeños dictadores de nuestro tiempo.